Las primeras observaciones
El día del ingreso a la institución educativa llegó. Era el día viernes 17 de mayo, llegué
a horas 7.20 de la mañana e ingresé a la escuela. Saludé a la auxiliar docente
y esperé a que llegué la profesora co-formadora. Fue una espera de unos minutos
en donde se mezclaban diversos sentimientos: por una parte, alegría y
entusiasmo de estar iniciando la última práctica docente antes de recibirme de
profesor, y por otra parte, nervios sobre los alumnos que iría a conocer en
unos momentos, el recibimiento de ellos hacia alguien que los va a observar,
etc.
El contexto escolar me resultaba familiar, ya que es una institución que
se encuentra en mi barrio. Si bien, el barrio es extenso, había escuchado
hablar de esta institución lo que me permitía tener conocimientos previos.
Llegada las 7.30, tocó el timbre de ingreso y los alumnos procedieron a
dirigirse al patio para realizar el izamiento de la bandera nacional. Luego de
unos minutos ingresó la profesora co-formadora que me recibió de una manera muy
atenta y me solicitó que la acompañe al curso. Los alumnos se encontraban
ingresando al mismo.
Al ingresar al aula, la profesora saludó a los alumnos quienes
correspondieron al mismo. Seguidamente la docente me presentó ante sus
estudiantes, diciendo que yo iba a estar acompañándolos durante un tiempo para
ayudarla en las clases. Ante esto, los alumnos saludaron muy cordialmente.
Luego, tomé asiento en la última parte del curso a fin de comenzar mis
observaciones.
La clase se desarrolló de una manera muy dinámica, aunque muchos
estudiantes llegaron con algunos minutos de atraso. Todos los alumnos que llegaban,
me saludaban de una manera muy cordial y atenta, lo que me hizo sentir más
tranquilo debido a que pude percibir que el ambiente es muy ameno y los
estudiantes son muy respetuosos.
Durante la clase, observé cómo los estudiantes realizaban preguntas,
consultaban a la docente sobre los temas buscando ampliación de los contenidos.
Esto me permitió también, entender que mis intervenciones deberán ser muy bien
planificadas debido a que el curso tiene un muy buen nivel académico y un buen
desempeño en la clase, propiciando la participación grupal y buscando
diferentes dinámicas.
Al terminar la clase, los estudiantes se retiraron del curso y pude
dialogar con la docente, quien me reafirmo que los alumnos son tranquilos y
bien educados, aunque hay que mantenerlos trabajando.
Por último, me dirigí a la secretaría para poder firmar la asistencia.
Ante esto, me presenté al secretario quien ya estaba al tanto de mi llegada a
la escuela. Me brindó toda su ayuda y se puso a disposición. Luego de realizar
las cuestiones formales, me retiré de la institución muy contento y
entusiasmado debido a que los nervios que había tenido se fueron minimizando al
conocer el grupo, observar su manera de trabajar, etc. Además, la recepción del
personal de la escuela me dejó una muy buena imagen y pude concluir que podré
tener unas muy buenas prácticas debido a que el ambiente se presenta muy
accesible y cordial.
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