sábado, 17 de agosto de 2019

Comenzando el recorrido...

Las primeras observaciones


El día del ingreso a la institución educativa llegó. Era el día viernes 17 de mayo, llegué a horas 7.20 de la mañana e ingresé a la escuela. Saludé a la auxiliar docente y esperé a que llegué la profesora co-formadora. Fue una espera de unos minutos en donde se mezclaban diversos sentimientos: por una parte, alegría y entusiasmo de estar iniciando la última práctica docente antes de recibirme de profesor, y por otra parte, nervios sobre los alumnos que iría a conocer en unos momentos, el recibimiento de ellos hacia alguien que los va a observar, etc.
El contexto escolar me resultaba familiar, ya que es una institución que se encuentra en mi barrio. Si bien, el barrio es extenso, había escuchado hablar de esta institución lo que me permitía tener conocimientos previos.

Llegada las 7.30, tocó el timbre de ingreso y los alumnos procedieron a dirigirse al patio para realizar el izamiento de la bandera nacional. Luego de unos minutos ingresó la profesora co-formadora que me recibió de una manera muy atenta y me solicitó que la acompañe al curso. Los alumnos se encontraban ingresando al mismo.
Al ingresar al aula, la profesora saludó a los alumnos quienes correspondieron al mismo. Seguidamente la docente me presentó ante sus estudiantes, diciendo que yo iba a estar acompañándolos durante un tiempo para ayudarla en las clases. Ante esto, los alumnos saludaron muy cordialmente. Luego, tomé asiento en la última parte del curso a fin de comenzar mis observaciones.

La clase se desarrolló de una manera muy dinámica, aunque muchos estudiantes llegaron con algunos minutos de atraso. Todos los alumnos que llegaban, me saludaban de una manera muy cordial y atenta, lo que me hizo sentir más tranquilo debido a que pude percibir que el ambiente es muy ameno y los estudiantes son muy respetuosos.
Durante la clase, observé cómo los estudiantes realizaban preguntas, consultaban a la docente sobre los temas buscando ampliación de los contenidos. Esto me permitió también, entender que mis intervenciones deberán ser muy bien planificadas debido a que el curso tiene un muy buen nivel académico y un buen desempeño en la clase, propiciando la participación grupal y buscando diferentes dinámicas.
Al terminar la clase, los estudiantes se retiraron del curso y pude dialogar con la docente, quien me reafirmo que los alumnos son tranquilos y bien educados, aunque hay que mantenerlos trabajando.
Por último, me dirigí a la secretaría para poder firmar la asistencia. Ante esto, me presenté al secretario quien ya estaba al tanto de mi llegada a la escuela. Me brindó toda su ayuda y se puso a disposición. Luego de realizar las cuestiones formales, me retiré de la institución muy contento y entusiasmado debido a que los nervios que había tenido se fueron minimizando al conocer el grupo, observar su manera de trabajar, etc. Además, la recepción del personal de la escuela me dejó una muy buena imagen y pude concluir que podré tener unas muy buenas prácticas debido a que el ambiente se presenta muy accesible y cordial.

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